Empresaurios y Politisaurios
Recuerdo que mi papá me dijo una vez que no escribiera estando enojado, feliz o frustrado a menos que fuera poesía, y hoy que no tengo como contestarle directamente creo que tiene razón pero que el periódico tiene hora de cierre y la radio y la TV tienen que respetar el horario de los noticieros así que eso es mas difícil, sin embargo, en mi blog lo puedo hacer cuando mejor me sienta.
El Presidente de la República con cierta regularidad saca en sus discursos algunos vocablos interesantes que puede que sean los apropiados para definir algunas cosas pero me producen la misma sensación que tengo cuando oigo a un afro descendiente en Estados Unidos diciéndole “nigga” a un “hermano”, y digo en USA porque allá arman un alboroto de eso, acá mi amigo Rodney se hace llamar asimismo “el Chombo” y todos felices.
Regreso a Martinelli quien en su discurso del 2 de enero pasado le dijo “empresaurios” a un grupo en el que seguramente él tiene muchos amigos, lo he oído decir “cocotudos” a quienes tienen dinero, cuando él también es cocotudo y “políticos de siempre” a sus colegas políticos de oposición aunque muchos de ellos están ahora en su partido y debo decir que tengo casi 20 años oyendo el nombre del hoy presidente entre los políticos, eso es “siempre” para la mitad del país.
Los “empresaurios” a los que se refiere Martinelli, son aquellos que no pagan impuestos y que en este momento su administración los necesita recaudar para hacer las obras que ha prometido aunque algunas no las entiendo u otras me parezcan sospechosamente caras. Coincido con el presidente en que tienen que pagar impuestos, creo que los asalariados pagamos bastante y es justo que los “empresaurios” también.
Coincidir con el presidente no significa que me haya vuelto loco, de hecho quiero empezar a enumerar a los otros “empresaurios” que no mencionó, y que abundan en nuestro país.
Diariamente recibo quejas de agentes de seguridad que cobran 8 horas de trabajo y les pagan las extras por fuera para evadir la responsabilidad social que eso acarrea, empresas que contratan a sus vendedores por tres meses para despedirlos y recontratarlos así de por vida y no darles permanencia, mujeres embarazadas llegan pidiendo ayuda porque fueron a CSS y sus patronos no están al día y les han descontado la cuota. Esos son los empresaurios.
Estas prácticas “empresariales” de explotación a los trabajadores también deben ser censuradas por el presidente, y no lo he escuchado jamás instruir al Ministerio de Trabajo para que ponga orden en eso. No pretendo levantarme ahora como el defensor de los trabajadores, conozco de muchos casos en que los empleados bien tratados le roban a sus empresas, y de negocios que tienen problemas para abrir un miércoles de cenizas porque nadie fue a trabajar.
Ser empresario no es fácil y quienes deciden hacerlo ponen en riesgo su patrimonio y soy un convencido que la empresa privada es la que pone a andar un país, pero hay que serlo de forma responsable, pagando los impuestos y cumpliendo las obligaciones, hay que ser “puros” “manes legales” y trabajar “fino”.
