La Bitácora-Viernes 3 de febrero de 2012
El reclamo indígena
No he podido leerme el proyecto constitucional que sometió la Junta de Notables al Presidente de la República.
Por encima observé que, a Panamá se le cataloga como una sociedad multiétnica y multicultural. Yo espero que los notables y gobernantes entiendan esto y lo que ha ocurrido en otros países con frases similares. No es una negación de una realidad. Todos los países de la América Latina somos multiétnicos y multiculturales.
Pero esa expresión de multietnicidad y multiculturalidad, empecemos aplicándola a nuestros hermanos indígenas.
Se les ha reconocido casi el diez por ciento del territorio nacional como áreas reservadas. Cada grupo tiene su propia particularidad para llegar a acuerdos convenientes.
Hay realidades que en ocasiones se nos torna difícil de entender, pero ese respeto y esa convivencia, se nos hace necesaria para saldar años de indiferencia y negación.
Hoy los indígenas de la Comarca Ngäbe Buglé se sienten burlados. Se les quiere imponer un desarrollo económico sin su consentimiento. Si los Ngäbes no desean la minería en su territorio, no veo por qué no reconocerlo.
El país nunca vivió de la minería y todavía tiene mucho que aprender de los magnos proyectos que se pretenden desarrollar en Petaquilla.
Permitamos que sean ellos los que decidan qué es lo que les conviene sobre sus tierras. Orientemos a que participen en el desarrollo económico y de bienestar sin perder su cosmovisión y sus formas tradicionales de gobierno.
Lo que me sorprende es que los gobernantes quieren hacerlo a pesar de ellos. No sé qué pretenden. Más allá de que existan grupos radicales o políticos que se aprovechen de esos reclamos para organizarlos en manifestaciones y disturbios, no podemos negarle la legitimidad de sus reclamos. La tierra, los ríos, los animales, las plantas y la selva tienen una representación en el imaginario indígena distinto a nuestras mentes europeizadas.
¿Por qué tenemos que imponer nuestra visión de las cosas sobre las tierras que se le han designados a ellos? Cuando entendamos qué significa un Estado Multicultural o Multiétnico y lo incorporemos a la Constitución, ya verán todo lo que esto promueve y exige.
Si no les brindamos espacio político a los indígenas, olvidémonos de estas maravillosas expresiones de nuestra identidad como Nación.
Hay veces que pienso que nuestras constituciones son como el mundo maravilloso de Disney. Una serie de mundos imaginarios que soñamos y que en realidad creamos en papel. Cada vez que queremos recordarnos del país que soñamos, sacamos la Constitución del baúl de los recuerdos y volvemos a exigir todo aquello que en la práctica y en el día a día no cumplimos ni lo tenemos racionalizado en nuestras mentes.
Los grupos indígenas tienen sus normas constitucionales. Un repaso a los artículos 88, 90, 108, 124 y 127 nos los señalan. El artículo 127 de la Constitución Nacional señala: “El Estado garantizará a las comunidades indígenas la reserva de las tierras necesarias y la propiedad colectiva de las mismas para el logro de su bienestar económico y social. La ley regulará los procedimientos que deban seguirse para lograr esta finalidad y las delimitaciones correspondientes dentro de las cuales se prohíbe la apropiación privada de tierras”.
¿Cuál es el escándalo y la razón de querer joder a los indígenas de la Comarca Ngäbe Buglé más de lo que ya lo están?
No entiendo.
