Demanda: La palabra de moda
Mientras se ejerza un periodismo responsable, ningún periodista está en riesgo de ser demandado por calumnia e injuria. Al menos es lo que indican las normas de ética y es lo que se nos dijo desde que estudiamos en la Escuela de Periodismo. Pero las reglas han cambiado y con mucha preocupación los periodistas hemos visto que bajo esta excusa se pretende amedrentar a quienes cumplimos con la obligación de informar las cosas tal cual como suceden o simplemente, en mi caso particular; servir de puente para quienes deciden denunciar anomalías.
Veo con preocupación cómo los seudos comunicadores sociales ocupan espacios importantes en sus programaciones para atacar y amenazar a quienes intentamos hacer periodismo en este país.
¿Es que no hay otra cosa más importante? Dar una opinión contraria a lo que un gobierno , partido o grupo en particular mantenga, no significa ser enemigo, pero esto no lo entiende mucha gente que disfrutando de la libertad de expresión que aún gozamos, pasan la raya de la crítica a la amenaza y sucias campañas.
Soy periodista, siento que nací para ser periodista y eso haré mientras se pueda. Sólo este año, al menos tres amenazas, dos campañas y hasta advertencias de demandas he tenido. Esto no termina allí, llegan voces de colegas preocupados porque el contenido de sus entrevistas y sus invitados se están convirtiendo un pretexto perfecto para quitarles propaganda gubernamental. A falta de verdaderos fiscalizadores de la cosa pública, los periodistas tienen más trabajo y el precio que se pretende que paguemos es muy alto.
Seguirán las demandas, tal vez vengan más amenazas, pero lo que sí estoy segura es que en Panamá seguiremos ejerciendo nuestra profesión.
