¿Por qué mienten las autoridades?
Se ha hecho una práctica común en nuestro país y de seguro en gran parte del mundo, que al ejercer un cargo de jerarquía en el gobierno, tengas que mentir. Esto lo vemos a diario cuando ante los medios de comunicación dicen una cosa y hacen otra.
La alternancia en el poder o el pase de factura de la ciudadanía en cada elección lo ha demostrado. Suben con gran expectativa popular y terminan con tal desconfianza que simplemente la gente los castiga con el voto.
Los gobernantes no se han dado cuenta que uno cuando asume un cargo público debe ser para servir a su país y no servirse del poder. Por qué los “grifos” de la corrupción parecen abrirse más y más con cada nuevo gobierno? Será que nadie se preocupa por cerrarlos o eso implicaría no encajar en el sistema y puedes terminar siendo un estorbo para quienes te rodean?
Nuestro sistema presidencialista esta diseñado para que en la campaña política se asuman muchos compromisos económicos, y como cualquier negocio quienes invierten, esperan obtener ganancias y hasta con buenos intereses. No le parece que es allí donde empieza la corrupción y la necesidad de que las autoridades miren hacia los “grifos” para abrirlos más o inventar nuevos.
Por qué mienten las autoridades? Porque muchos antes de asumir el poder esconden sus verdaderas intenciones y estando en el puesto puede que no compartan la manera que otros obtienen mayores ganancias a su alrededor, pero se hacen de la vista gorda y no demoran en caer en la tentación.
Es muy triste que los que asumen cargos importantes en la administración pública terminen pensando siempre en ellos y sus más cercanos colaboradores y se olviden del compromiso con el pueblo que les permitió hacerse del poder.
Hay mucha gente honesta que han trabajado por años en el gobierno y no los consideran para puestos importantes, porque cada campaña política que gana en las elecciones trae a su gente. Aquí no importa si es apto para el cargo, tiene buenas intenciones o quiere a su país, simplemente si se “sacrificó” en la campaña , invirtió en los gastos o es bien recomendado, será suficiente para ser parte de las autoridades.
Ojalá esta realidad cambie pronto, ojalá escojamos a los mejores por su trayectoria y hoja de vida, ojalá al final de cada gestión, más que mencionar las obras que han hecho nos digan cuántos “grifos” han cerrado y cuántos quedan por cerrar para que cada vez disminuyan los actos de corrupción y las autoridades no tengan que mentir más.
