La Concertación Nacional o la Distracción Nacional
El pasado 30 de enero, la Comisión de Notables entregó al Presidente Martinelli un proyecto de reformas constitucionales, que había sido consensuado en la Concertación Nacional.
9 meses les tomó a los miembros de la Concertación Nacional analizar 590 artículos propuestos y al entregar el documento, tanto Jaime Jácome, secretario general, como el coordinador de la comisión especial, Rolando Murgas Torraza, se mostraron satisfechos del trabajo realizado, al señalar que el documento propone una Constitución moderna, democrática, más social, que garantizaría los derechos del ciudadano, y marcaría los deberes y competencias del Estado.
El Presidente, además de felicitar a la Comisión por desempeñar su labor sin recibir remuneración alguna, pidió que lo ayudaran a promover las modificaciones y dijo estar de acuerdo con quitarle poderes al Presidente. También dijo entonces, que incluiría la propuesta para que ningún presidente ni vicepresidente sea reelegido.
Y, ¿qué pasó con el anteproyecto? Está en espera. Dirán algunos, que en realidad no ha pasado mucho tiempo y más se perdió en el diluvio. Pero, el asunto es que nos hemos o nos han imbuido en otros temas. Ya vemos lo que ha pasado con la propuesta emanada de la Comisión de Reformas Electorales promovida por el Tribunal Electoral, documento que ha sufrido cambios sustanciales en la Asamblea Nacional de Diputados.
Y ¡ zás! Caen de un solo tablazo, los proyectos para vender el remante de las acciones en las empresas de electricidad y en la telefónica Cable And Wireless.
Tras los disturbios en la Asamblea por la aprobación en segundo debate del proyecto para vender el remanente de las acciones del Estado en las empresas de electricidad y la presentación de otro proyecto para vender las acciones en la telefónica Cable And Wireless, el presidente Martinelli emitió un decreto suspendiendo las sesiones extraordinarias de la Asamblea y anunciando que retiraría los proyectos para someterlos a la consideración de la Concertación Nacional.
Pero, al decir el viceministro de Finanzas, Mahesh Khemlani, el miércoles 20 de junio en Noticias AM que si la Concertación Nacional decide que no se vendan las acciones del Estado en las empresas privatizadas, no se venderán, ello deja la puerta abierta para que, si el Ejecutivo tiene mayoría, se decida la venta y por los vientos que soplan, está empeñado en ello.
Podría estar especulando yo, y espero que sea así, porque aspiro a que en la Concertación Nacional se respete el sentir de las mayorías y que finalmente, quien tiene el poder de tomar la decisión, haga caso a la voz del pueblo.
Creo, como han dicho algunos expertos en economía, que la bonanza económica de Panamá podría verse ensombrecida por la tempestad que azota a las economías de Europa y cuyos vientos alcanzan a Estados Unidos. Al final no somos una isla, nuestro principal recurso, el Canal de Panamá, depende del comportamiento de la economía a nivel mundial y lo estamos apostando todo a su ampliación.
