Golpe de Timón
Las manifestaciones del lunes 18 y martes 19 de junio de 2012 representaron una forma de presión que provocó la suspensión del debate sobre la posibilidad de vender las acciones del estado en las empresas y que no se ratificaran a los designados magistrados para la sala V, en lo que algunos han calificado como un triunfo de la oposición política, otros dicen que la sociedad civil, otros que el gobierno reculó y los simpatizantes del presidente insisten en que rectificó.
En los años que llevo en este negocio he aprendido que cuando hay sectores en conflicto o con intereses es probable que uno de los dos o los dos sientan que no has sido justo con ellos, quieren que los periodistas seamos publicistas de su causa, y al creerse con la razón esperan que solidaricemos con ellos, y la tendencia actual es que si no lo haces te descalifican, tanto gobierno como oposición.
Regresemos a las manifestaciones.
Los que vivimos antes de la invasión a Panamá y teníamos algo de conciencia durante los días de la dictadura sabemos de sobra que lo que pasó el lunes y martes en los alrededores de la asamblea no fue de la misma magnitud y ni siquiera se acerca a lo que pasó en los mejores días de la Cruzada Civilista, algunos que vivieron la época insisten en que así comenzó, y que la unión de toda la oposición es una prueba de ello.
En democracia hemos tenido varias escaramuzas: el 5 de diciembre de 1990, un grupo de trabajadores del IRHE salió a la calle a protestar, en una marcha numerosa que coincidió con la fuga en helicóptero de la cárcel de Isla Flamenco del Coronel Eduardo Herrera, el gobierno de turno consideró que la marcha estaba relacionada con el motín policial, llamaron a los gringos para que pusieran orden en la ciudad y botaron a los trabajadores en una acción que ha costado millones de dólares.
En 1995, siendo presidente Ernesto Pérez Balladares, se reformó el código de trabajo, los obreros de la construcción agrupados en el SUNTRACS, tenían un dirigente con solo unos años de ser secretario general, Genaro López, quien movilizó a su gente en las calles, hubo 4 trabajadores muertos en las protestas, un policía gravemente herido por un bloque arrojado desde lo alto de un edificio y otro quemado por una “molotov” cerca a la Iglesia del Carmen. El código no se cambió.
Durante la administración de Mireya Moscoso los transportistas exigieron un aumento en el pasaje, la mayoría se opuso, los dueños de buses convocaron a paro, la gente se movilizó en pick ups, carros particulares, el gobierno puso a disposición todos sus vehículos, las empresas hicieron “plan de recojo” a sus empleados, otros se fueron en bicicleta, el paro parecía vencido, hasta que los buseros atravesaron los “Diablos Rojos” en las intersecciones. La asamblea medió, el pasaje se subió a 0.25 en vez de lo que pedían los transportistas y el Banconal prestó varios millones que no pudo cobrar.
Con Martín Toriijos se reformó la ley de la CSS, la coyuntura provocó el nacimiento de FRENADESO con SUNTRACS a la cabeza, hubo varios días de huelga y manifestaciones, la Asamblea Nacional fue cercada desde la Plaza 5 de Mayo, y hubo el “madrugonazo”, la ley se echó para atrás y se envió a un dialogo nacional después de la revuelta, se reformaron algunos artículos y se encontraron puntos medios que aceptaron los trabajadores y las finanzas de la caja tomaron un respiro que según algunos expertos se acabará pronto de nuevo. Otras protestas dejaron muertos en Isla Viveros, Colón y Chilibre.
Este gobierno ya tuvo una revuelta grande en Bocas del Toro mucho mas intensa que la del 19 de junio pasado y aun están recientes los sucesos de la Comarca Gnobe Buglé. Tampoco es primera vez que revoca una decisión, (o rectifica como dicen sus seguidores).
Como panameño no creo que nadie haya ganado, la presión evitó que se tomaran malas decisiones, pero un clima de inestabilidad es pérdida para el país. El gobierno ya tiene sus principales obras andando, y me parece terquedad meterse en líos tomando decisiones caprichosas e inconsultas, y sueño (solo sueño) que esta actitud de rectificar sea un cambio de timón por los dos años que quedan de gobierno, y vivamos sin sobresaltos. (solo sueño)
Hay quienes por su ambición de poder se saborean cada vez que tiembla el gobierno, eso me parece irresponsable, y desprecio su hipocresía cada vez que hablan de democracia justificando sus ganas de llegar a palacio. Ricardo Martinelli ES y DEBE SER el presidente de la República hasta el 30 de junio de 2014, pero en un clima de paz, con separación de poderes, sin amenazas a los derechos humanos, y buen manejo de la cosa pública.
