Apelando a las conciencias…..
La fama de repente le llegó al remoto pueblo de El Bebedero, allá en el distrito de Tonosí, provincia de Los Santos.
La muerte en un accidente de tránsito de su representante Ambrosio Sáez, obligó a que el Tribunal Electoral convocara a elecciones para escoger a su reemplazo y como por arte de magia, El Bebedero empezó a ser titular de noticia.
Con ello, fue un desfilar de carros por las calles (polvorientas en verano) y lodazales ( en la época lluviosa) y de gentes de los partidos políticos, que en su vida habían pisado por allí.
Camiones cargados con materiales de construcción van y vienen, incluso con banderas del partido oficialista (según denuncias con fotografías). Promesas de calidad de vida de parte de los otros partidos.
Los lugareños casi que estaban mareados con tanta atención, después de años de marginación y abandono.
Tras unas elecciones, marcadas por denuncias sobre el supuesto uso de fondos del Estado para favorecer a la candidata oficialista, Nidia Cureña, que han sido negadas por el oficialismo, la calma no volvió al pueblo.
De nuevo, los lugareños se vieron obligados a suspender sus faenas en el campo y en los fogones, para responder a interrogantes de la Fiscalía Electoral, que realizó dos muestreos en el área, para entonces enviar la vista fiscal a los magistrados del Tribunal Electoral.
Ajenos en su mundo, no se daban por enterados quizás, de la tormenta que en la capital se había desatado, luego que el oficialista partido presentó sendos recursos contra los Magistrados del Tribunal Electoral y hasta pedía sus cabezas y las de sus suplentes, molestos por el manejo dado al caso y por la demora en fallar.
Ante la crítica que eso generó hasta en las redes, se retiraron dos recursos y se aclaró que no era la intención pedir las renuncias de los Magistrados, sino que no tuvieran conocimiento del caso, es decir, que el lío de El Bebedero, pasara a otras manos.
La moraleja de este cuento real y sin final, es que este es solo el botón de muestra de lo que nos espera a los electores para las elecciones de 2014, sobre todo a los de las clases más humildes.
Las prácticas que debieron dejarse en el pasado, siguen en vigor; los poderosos se aprovechan de la necesidad de los humildes, para a cambio de migajas y caramelos, lograr sus propósitos.
El ser humano por necesidad es gregario y al vivir en sociedad, requiere reglas, leyes para la convivencia pacífica y el bienestar de todos los miembros. Quien quebranta una norma debe pagar, no con su vida, puesto que estoy en contra de la pena de muerte.
La política es el arte de gobernar y de ser gobernados. Por tanto, la política es necesaria, pero la fiebre no está en la manta. El problema es que la gente con poder y con dinero, se aproveche y explote a quien vive en la ignorancia, en la ingenuidad, en la pobreza. Luego, responsabilizan al pobre de la violencia, de la delincuencia.
¿Hasta cuándo la compra de conciencia? El presente es igual al pasado y por tanto, el futuro, tampoco será diferente, a menos que haya un cambio de actitud de todos, pensando en el bien común.
