Para el Blog y los blogueros
Quiero saludar a todos los que dejaron su opinión en el blog anterior y anunciar que he leído todas y cada una de sus opiniones y encuentro coincidencias en muchas de sus respuestas así que espero responder a casi todos en estas líneas.
Confieso que este primer párrafo parece el mensaje del presidente de una aerolínea en la revista que te dan en el avión, pero me hubiese gustado tener los correos de cada uno para darles una respuesta personalizada a cada señalamiento.
Me declaro un defensor de la televisión, no necesariamente de Televisora Nacional S. A. sino de la industria, y aunque trabajo en el medio también tengo puntos de vista y criterios que pueden diferir con el de los directores y compañeros de trabajo o subordinados. Hay tendencias en el periodismo televisivo que prefieren mostrar mas sangre y mas “reality show”, así como propuestas que buscan convertir a todos los canales en History Channel” o “Discovery Channel”, por eso me declaro defensor de la Televisión.
Cuando era un niño, solo teníamos el canal 2 y el 4, y en mi casa una mala señal de Canal 8, con toda su programación en inglés. Con tan pocos canales cada programador tenía la obligación de llegar a todos los gustos del panameño, y aunque no había ratings diario, si había encuestas sobre las preferencias y hábitos del televidente.
Por esos días no había televisión en la mañana, porque el panameño oía radio, y los niños estaban en la escuela, así que los canales ponían el himno a las 9 y después de unas cómicas venía Cocinemos con Rosita en canal 2 y el Arte de Cocinar en canal 4. Había noticias al mediodía y una larga lista de cómicas en la tarde porque era la hora en que lo niños salíamos de la escuela, a las seis las noticias y en la noche novelas y después películas o series como Perry Mason, Baretta o Barnaby Jones. Igualito en los dos canales después el himno de nuevo, y yo de birrioso veía David Letterman. Y todo lo que daba el 8 de madrugada.
Recuerdo que en esa época la televisión también era satanizada. Según sus detractores era “alienante”, según los comunistas, era el vehículo de los gringos para adoctrinarnos, y algunos psicólogos decían que Chespirito nos iba a dejar idiotas.
Las novelas siempre han tenido sus enemigos. Han sido las favoritas de los televidentes por años, y al mismo tiempo que son las más vistas son las que mas críticas reciben. La señora malvada de Cuna de Lobos con su parche en el ojo, o el Puma con su cabello demasiado largo para ser hombre, o Verónica Castro eterna doméstica llorona enamorada del hijo de la patrona. Para muchos eran terribles ejemplos para nuestros niños.
Los hechos históricos han marcado la televisión, Los Intocables fue la primera serie de mafiosos, basada en los hechos de los años anteriores, las películas eran de la segunda guerra mundial, o de Vietnam, y las que vienen son sobre terrorismo. Igual pasa con las novelas, son sobre los carteles colombianos, y en los próximos años sobre los carteles mexicanos.
Los 2 canales de antes tenían que suplir toda la demanda televisiva, pero ahora no, hay toda una oferta. Los videos musicales solo se podían ver los fines de semana con Ñito Adames, ahora los tenemos 24 horas en +23, las cómicas eran en la tarde ahora son todo el día en Tele 7, los programa educativos de los sábados en la mañana son todo el día en canal 11, y la lista es larga. No creo que pedir que vena otro canal es reconocer que presentamos algo malo, es decir que lo que usted prefiere está en otra frecuencia. En Panamá hay muy buena oferta de televisión.
Para los noticieros me queda poco espacio así que lo dejo para el próximo blog, sí, hay muchos periodistas que hablan mal, pero otros lo hacen bastante bien, y el noticiero de país chico que nos hace presentar las noticias policíacas es el que también nos hace presentar los huecos en las calles, las tuberías rotas, las operaciones de los niños, y las peleas de las tunas.
