Seguridad o control de la información
Por: Castalia Pascual F.
Periodista
Esta vez las cobertura en Darién fue diferente. Algo muy grave tiene que haber pasado, para que haya tantas restricciones; fue lo que pensé cuando se nos anunciaba que no podíamos aterrizar en Boca de Cupe. Restricciones mayores a las que se aplicaron cuando ocurrió el ataque a Paya y Púcuru donde fueron masacrados ciudadanos panameños y cuando un grupo armado atacó el poblado y el puesto policial en Nazareth.
Hasta la semana pasada los controles continuaron, hay paso para algunos civiles pero no para los periodistas. Los informes indican que las medidas extremas para contrarrestar a la guerrilla se están convirtiendo en un cerco de hambre para los poblados ya que se controla el ingreso de alimentos. Eso es lo que queremos confirmar. Hay quienes piensan que queremos buscarle la quinta pata al gato en lo ocurrido. Pero en mi caso señores, la prioridad , es saber como está la población.
Varios colegas fueron bajados de una piragua, un policía les dijo que no podían viajar porque alarmarían a la comunidad. La alarma ya esta creada, luego de la muerte de tres guerrilleros y cuyos detalles jamas conoceremos. Lo único que pedimos es acceso a la información y que se respeten el derecho de los pueblos a comunicarse, sin controles, ni visitas programadas por las propias autoridades.
Pero ese no es el caso. Tengo mas de once años de viajar a Darién y allá es un secreto a voces que la guerrilla ha entrado y salido de algunos poblados cuando les da la gana , que médicos se han visto obligados a atenderlos, que maestros se los encuentran en las piraguas, pero todo el mundo prefiere callar por obvias razones.
Con lo ocurrido, ha quedado claro que Panamá no permitirá que ni éste ni ningún otro grupo armado , siga utilizando el territorio de guarida. Pero, me preocupa hasta donde Panamá puede involucrarse en un conflicto ajeno. No podemos jugar a la guerra, porque desde hace mucho años no tenemos ejercito.
Tristemente las FARC, nos ganaron territorio hace tiempo, ante la mirada esquiva de muchos gobiernos, que no vieron con preocupación, el abandono en que estuvieron por años varios poblados. Abandono que fue el caldo de cultivo para convertirnos en guarida. Les transmito lo que un dia fuera de cámara me dijo un indígena cuando le pregunte porqué le daban comida a la guerrilla. ” ¿Usted se atrevería a negarse, a alquien que porta un fusil “. Supe entonces que las Farc eran las únicos que los visitaban.
Culmino mi humilde opinión reiterando que el problema en Darién no solo se combate con armas. A pesar de los esfuerzos Darién sigue siendo la provincia olvidada y a punto de experimentar que el remedio que se le quiere aplicar a la región, puede ser peor que la enfermedad.
